viernes, 15 de enero de 2010

El Clima


El clima siempre ha sido tema de conversación. Para romper el hielo, para hablar de algo, cuando no se sabe qué decir . . . Pero ultimamente además de hablar todos se quejan. Si hace calor, si hace frío, si llueve, si hay sol, si está nublado . . . todo es una queja.

Queridos lectores, en verano tiende a hacer calor, tratemos de vestirnos ligeritos de ropa, y de no pensar tanto en el calor. Porque hacer, va a hacer. Los que pueden estar con aire, ponganlo en 24° (como se recomienda), para no sentir el baho al salir a la calle, o refrescarse un poco con un ventilador o turbo, que aunque dicen que remueve el aire caliente, tira un lindo vientito. Yo tengo uno y lo adoro. Tomen bebidas frías, dense linds baños con agua fría . . . Y si pueden y tienen vacaciones disfruten de la playa o la pileta.

Y así como en verano hace calor, en invierno hace frío, así que hagamos lo opuesto y abriguemosnos. Yo creo que una gran ayuda es tomar bebidas calientes, como café con leche, té, mate cocido, mate, sopitas, calditos. Y los que pueden aprovechen para abrazarse, hacer cucharita o entrar en calor junto a su pareja o junto a quien elijan.

Y si hay sol y no les gusta, busquen la sombra, que siempre hay, pero tengan en cuenta que el sol, por más que no es bueno para que uno se tire tipo lagarto, sí es bueno para otras cosas. Dicen que la luz solar es muy buena para la salud. Así que miren el sol y sonrían.

Y si llueve, y tienen que salir lleven paraguas y traten de no mojarse. Pero si tienen la oportunidad de quedarse en casa, disfruten de una buena película, de un buen libro, acurruquense un poco en la cama, jueguen otro poco, cocinen algo rico, relajense . . . Y si les gusta y tienen algún balcón techado, quinchito, o ventana, sientense mirando la lluvia con un rico trago, miren lo linda que es y huelan . . . Ese olorcito que despierta la lluvia tan rico. ¿Lo sintieron alguna vez?

El clima como muchas cosas en la vida tiene su lado bueno y su lado malo (por decirlo de alguna manera). Así que no nos quejemos y disfrutemos de lo mejor que nos ofrece cada uno de ellos.

Besos.

jueves, 14 de enero de 2010

¿Compramos por el envase?


Internet se ha convertido en una caja de Pandora. Podemos encontrar lo que queremos. Y esto no se limita a lo que es información, también podemos buscar amigos, pareja, gente para hacer negocios, trabajo . . . lo que se nos ocurra.

Entre todo este mundo hay una gran oferta de páginas para encontrar pareja, sea para una relación casual, para una relación seria, para una amistad, etc. Todas se manejan más o menos de la misma manera, lo primero es crear un perfil, dónde uno tiene que presentarse, decir qué es lo que busca, lo que le gusta, y completar diferentes datos físicos (estatura, peso, color de pelo, color de ojos, color de piel, etc.). Y siempre está la posibilidad de subir una (o más) fotos.

Luego, uno puede buscar el tipo de perfil que le gusta y si lo desea hacer contacto con otras personas registradas.

¿Qué buscamos? ¿Leemos los perfiles o nos guiamos por las fotos? Si nos gusta lo que escribió la persona pero no su foto, lo contactamos? ¿Las fotos publicadas son realmente de la persona? ¿Su perfil es verdadero?

En un medio como este en que la mayoría de los usuarios nisiquiera usan su nombre real, sino un nick, sobrenombre o apodo, ¿qué podemos esperar? Nunca sabremos hasta encontrarnos si realmente son sinceros, si lo que dicen era cierto, si la foto que nos muestran es de ellos, si se ven así en el presente o es de hace muchos años . . .

En general con el primer contacto uno puede darse cuenta de lo que el otro busca. No creo que se trate de un sexto sentido, sino que hay una gran pérdida de lo que es un diálogo cordial y respetuoso, y muchas veces en vez de un saludo, un cómo estás, se va directo al grano. Las invitaciones llegan a los pocos minutos, y no son las de antes. La mejor propuesta que te pueden hacer es ir a tomar algo. Y sino, te invitan directamente a un telo o pretenden que los invites a tu casa. ¿Qué pasó con ir a cenar, con ir al cine? ¿Qué paso con conocer al otro, con establecer un contacto, una seducción?

Todo es tan inmediato, tan rápido, que también llegó a acelerar o a apresurar lo que sería establecer una relación. Digo relación porque no me gusta poner etiquetas (hablaré de eso en otro post). Una relación puede ser de una noche, de dos, de meses, dure lo que dure y sea cual sea la relación, siempre hace falta un poco de tacto, de respeto, de tiempos, de seducción, de saber algo del otro . . . Y está de más que diga que hace falta sinceridad. Esta es importante, porque le damos la posibilidad al otro de elegir. Decir "yo soy esto, soy así, ¿te interesa conocerme?". Y el otro decide a partir de ahí si quiere o no.


Pero como decía, este primer diálogo que uno establece con aquella persona de la que no sabemos nada, dura muy muy poco antes de que aparezca la pregunta "¿tenés foto?". Y si la foto no les gusta, es decir, si vos no les gustas, directamente termina el diálogo. Entonces mi pregunta es ¿compramos por el envase?

¿Es más importante cómo se ve uno que como uno es? ¿Nos perdemos grandes contenidos por mirar solamente el envase? ¿No es mejor aunque sea abrir la tapa y ver que hay adentro?

Los dejo con estas preguntas a ver si me ayudan a responderlas.

Besos.

miércoles, 13 de enero de 2010

Cocina del Siglo XXI


Una amiga me contó que el padre estaba asombrado al ver que ninguna de las mujeres con las que salía sabía cocinar. "Antes al hombre se lo conquistaba por el estómago, ¿ahora por el escote?", le dijo.

Ahí fue que me puse a pensar, ¿será verdad? Durante mucho tiempo he cocinado, para algún que otro personaje que pasó por mi vida. Pero hace mucho que no lo hago. Y hasta que no aparezca algún hombre que realmente merezca mi esfuerzo no lo voy a hacer.

Antes la mujer se quedaba todo el día en la casa, no salía a trabajar, por eso cocinaba y esperaba a su marido con la comida lista. Pero esas épocas han cambiado.


Cuando yo llego a casa uno de mis deseos es tener la comida lista y servida. Pero el único que me espera es mi gato, Locura, y él aún no cocina. Por suerte existe el delivery, con una gran variedad de opciones para elegir: pizza, pastas, empanadas, mexicano, chino . . . hasta hay restaurantes que te envían lo mismo que podés estar comiendo en una de sus mesas.

Pero ahora hay una opción que a mí me gusta más, que me es más cómoda. Porque si pido algo al delivery tengo que esperar a que lo traigan, bajar a buscarlo, ni que hablar de los precios. Por lo que mi "sistema" favorito son las viandas.

Sí, creo que empezaron a comencializarlas para personas que deseaban hacer dieta, y eran hipocalóricas. Pero ahora podemos encontrar viandas de todo tipo: de distintos tamaños, distintas calorías, y con una gran variedad de comidas para todos los gustos.

Generalmente, uno las ordena de a 7 o más y las guarda en el freezer. Cuando uno llega a la noche cansado de un largo día de trabajo y sin ganas ni de cocinar, ni de pensar qué pedir, a dónde, sólo tiene que sacar la vianda del frezzer, ponerla unos minutos en el microondas y listo. Tiene en su plato una rica comida, sana, casera, y que le gusta (porque supuestamente ordenamos lo que nos gusta).

Así que mi mejor consejo es que si viven solos y no les da ganas de cocinar, averiguen por unas ricas viandas, que son algo muy útil. Y si comparan precios, van a ver que les cuesta más o menos lo mismo comprar comida en el supermercado y cocinarla ustedes, que tener este gran servicio a disposición.

Mi preferida es Isabel. Una chica divina que cocina espectacular. Y tiene un menú super variado, hasta tiene comida macrobiótica. Si quieren saber más sobre el menú, las promociones, etc. pueden entrar a: http://www.illamanka.blogspot.com/

Besos.

martes, 12 de enero de 2010

Roxxy, el nuevo robot sexual


Hoy a la mañana, como lo hago siempre, puse el noticiero y me encontré con que ahora existe robots sexuales. Por el momento son mujeres, pero dicen que próximamente estarán a la venta los hombres también. Hay cinco mujeres para elegir, cada una con un nombre y una personalidad definida. La que mostraban se llama Roxxy, mide 1,70 mts. y pesa 54 kilos. Parece que su piel es muy similar a la real y la podés programar para que hable del tema que quieras. Y para actualizarla sólo la tenés que conectar a la computadora. Su precio oscila entre los U$7000 y U$9000.

¿Dónde guardas una de estas muñecas robot? Bueno, convengamos que si tenés el dinero para comprarla, podés comprar algún placard para guardarla. Se imaginan entrar a la casa de algún hombre y encontrarla sentada en el sillón, o en una silla. Porque una cosa es la muñeca inflable, que se desinfla y se puede guardar en un lugar pequeño, pero una de 1,70 mts. es otro tema.

Ahora yo pregunto, si existe tanta tecnología como para inventar un robot de este tipo, ¿no sería mucho más interesante que sirva para algo más que para tener sexo? Si, tanto la muñeca como el muñeco, pudieran ser ama o amo de casa, ¿no sería mucho más interesante? ¿A quién no le gustaría llegar a su casa después de trabajar y encontrar todo limpio, ordenado, y con la cena lista? Se acuerdan de la serie de la nena robot, Vicky, que limpiaba, ordenaba . . . Eso sí sería un buen invento, ¿no?

¿Por qué utilizar el tiempo inventando un robot sexual? ¿Quién gastaría tanta plata en algo así? ¿Quién lo utilizaría? ¿No es mucho mejor crear algo más útil? ¿Algo que más gente quiera comprar?

Sabemos que a alguien le va a parecer un buen invento y seguramente si tiene el dinero para comprarlo lo hará, pero no creo que esa persona sea mentalmente sana. Entonces me pregunto, ¿con un invento así no estamos colaborando de alguna manera con la "perversión" de estas personas?

¿Qué ganamos con un invento así? ¿Para que nos sirve? Quizá sea una pregunta con respuesta obvia, pero me refiero a servir de una manera útil, que nos ayude a algo, que quizá facilite nuestra vida cotidiana. ¿Es realmente un buen invento?

Besos.

lunes, 11 de enero de 2010

Vacaciones en grupo



Llega el verano y mucha gente se va de vacaciones. Muchos se van con la familia, otros con la pareja, otros con amigos . . . Pero hay algunos que no tenemos con quién irnos.


El año pasado, buscando en internet a dónde irme de vacaciones descubrí que hay viajes armados para grupos. Algunos se venden como grupales, otros como para solas y solos, otros como safaris fotográficos, etc. Pero todos tienen el mismo fin, que es compartir un viaje en grupo. Hay distintos destinos, distintas propuestas . . .


Mi experiencia fue buena. Me fui a Porto Seguro - Brasil, con un paquete para solos y solas, aunque algunos de los que compartieron el viaje conmigo (porque no todos compramos el paquete en la misma empresa) lo compraron como grupal. El servicio que brindaba la empresa que lo organizaba no fue grandioso, pero gracias a la buena voluntad de los que fuimos, tratando de adivinar quienes pertenecían al grupo, poco a poco nos fuimos encontrando.


Se formó un lindo grupo, y el lugar, el hotel, los servicios del mismo . . . todo hizo que pasáramos unas lindas vacaciones, y hasta hiciéramos nuevos amigos.


Así que si te querés ir de vacaciones y no tenés con quién, buscá este tipo de opciones en internet, que seguramente la vas a pasar muy bien.


Besos.

domingo, 10 de enero de 2010

Afrodisíacos: ¿mito o realidad?


Históricamente el hombre a buscado sustancias que fueran capaces de aumentar el apetito sexual, o que puedan encender en deseo amoroso. A estás sustancias las denominamos "afrodisíacos". Su nombre viene de Afrodita, diosa griega del amor, que nació de la espuma del mar cuando el dios Cronos mató y castró a su padre, arrojando sus genitales al océano.
Desde siempre la humanidad ha buscado esa sustancia mágica con la cual pudiera atraer a la persona deseada o despertar el deseo sexual de su pareja. Brujas, magos y hechiceros han creado pócimas para este propósito. ¿Daban resultado?

Existen una gran cantidad de libros que hablan sobre los afrodisíacos, hasta se pueden encontrar varios de cocina afrodisíaca. ¿Los alimentos afrodisíacos existen?
Dicen que estos se dividen en dos grandes categorías: los que tienen un gran parecido físico a los genitales humanos, lo que le otorga poderes sexuales al alimento; y aquellos que representan "la semilla" o "el semen". Y hay quienes agregan una categoría más, que es la de los alimentos ricos en calorías que proporcionan energía al organismo.


He aquí algunos ejemplos:
Espárragos: por su forma fálica. También aportan aminoácidos, minerales y principalmente potasio, fósforo y calcio, los cuales son imprescindibles para mantener un alto nivel energético.
Almendras: símbolo de la fertilidad. Su aroma induce pasión a la mujer.
Banana: además de su forma fálica es rica en potasio y vitamina B, sustancias necesarias para la producción de hormonas sexuales.
Palta o Aguacate: los aztecas lo llamaban "Ahuacuatl" al árbol del que nacía este fruto, lo que literalmente quiere decir "árbol de testículo". Sus frutos, dispuestos generalmente, en pares, se asemeja a los testículos masculinos. A pesar de esto, muchas personas lo consideran afrodisíaco por su forma similar a la bulba cuando el fruto está cortado trasversalmente.
Higo: para algunas personas este fruto cortado a la mitad se asemeja a los genitales femeninos, por lo que es tradicionalmente considerado un estimulante sexual. Hay quienes también le otorgan esta característica debido a su sabor dulce. La leyenda dice que los egipcios y los dioses griegos aparecían siempre con collares de higos, e incluso llegaron a considerar sagrada la higuera. Dicen que en algunas culturas, aún es costumbre poner higos en la puerta de las chicas solteras en la confianza de que así saldrán rápidamente a la calle en busca de un marido.
Nuez moscada: las mujeres de la China atesoran esta especie como fuertemente afrodisíaca. Se cree que en grandes cantidades esta especie produce efectos alucinógenos.
Ostras: en el siglo II a.C. los romanos lo documentaron como alimento afrodisíaco. Las ostras son muy nutritivas y ricas en proteínas. También se las asocia con la forma genital femenina.
La lista de los alimentos que son considerados afrodisíacos es interminable. Y a estos se les agregan, hierbas, aceites y aromas. Podría decir que todos nosotros consumimos varios de esos alimentos por día o quizá por semana. Los alimentos que podrían entrar en nuestra dieta diaria son: la cebolla, el ajo, el morrón, la calabaza, la manzana, la menta, la pimienta, la banana, el chocolate, las almendras, el huevo, la miel . . . ¿Cuántos de estos comen por día? Imaginen el deseo sexual que tendrían que tener. Y en dónde se despertaría tal deseo.


¿Se acuerdan la película "Cuando Harry conoció a Sally"? ¿Se acuerdan la escena en que están en un restaurante y ella simula un orgasmo? Imagínense esa escena multiplicada. Imaginen que en un restaurante el 80% de los comensales en su plato tenga algún alimento "afrodisíaco". ¿Cómo sería? Quizá recuerden otra película "Como agua para chcocolate", específicamente la escena en que todos los asistentes a la boda de una de las hermanas, a causa del pastel de bodas, realizado por Tita, la protagonista, tienen un repentino e incontrolable deseo sexual. Se imaginan si eso mismo pasara en todos los restaurantes de Buenos Aires. Y no sólo de Buenos Aires, del mundo.
Quienes defienden la propiedad afrodisíaca de estos alimentos, dicen que estás escenas no se originarían debido a que culturalmente los hombres poseemos un poder de control. Estoy de acuerdo. Tenemos un poder de control, pero igual sentiríamos ese deseo o excitación sexual. ¿Ustedes lo sienten? ¿Alguna vez pidieron un postre de chocolate y al comerlo sintieron que se les despertó el deseo sexual?


Muchos alimentos, hierbas o aromas pueden ayudar de una u otra manera a tener una vida sexual saludable. Cada uno de ellos tendrá propiedades específicas para distintos problemas o trastornos, pero ninguno de por sí nos despertará o despertará en el otro el deseo sexual. Todo alimento o aroma acompañado de una circunstancia u ocasión con la persona "adecuada" se transformará en parte de la mejor pócima jamás conseguida por la mejor de las brujas de todos los tiempos.


Y como decía el poeta escocés sir Walter Scott hace 170 años:


"El amor rige la corte, el campamento, la arboleda,
y a los hombres en la tierra y a los santos en lo alto;
pues el Amor es el paraíso y el Paraíso es el Amor."



El mejor afrodisíaco es y será siempre el Amor.


Besos.

sábado, 9 de enero de 2010

¿Guardar o tirar?


Luego de una semana de estar ordenando y tirando cosas en el trabajo, llegó el fin de semana y tocó hacerlo en casa. En el trabajo es más fácil saber qué guardar y qué tirar, pero cuando se trata de las cosas que uno tiene en la casa esa decisión de complica.
Desde muy chiquita tuve la costumbre de guardar todo: entradas del cine y del teatro o cualquier lugar donde te dieran una, folletos, postales (¿se acuerdan cuando empezaron a haber gratuitas en bares y restaurantes?), agendas, invitaciones, albumes de figuritas, notitas . . . todo papelito y papel que se puedan imaginar. Siempre tenía alguna razón para guardarlo.


Ni hablar de la ropa, que por suerte de chica la tenía a mi mamá que la regalaba. Pero con unos años más le prohibí que tocara mis cosas, porque eran mías. Y eso colaboró a mi tendencia acumulativa. Esa dificultad de desacerme de las cosas. De acumular todo.
Cuando me mudé a vivir sola tuve que tirar y regalar muchas de esas cosas, ya que no tenía tanto lugar como en la casa de mis padres. Y no es un "tuve" dicho con nostalgia. Era hora de hacerlo. Y aunque seguí guardando varias cosas, cada año eran menos.

Hace un par de años por ejemplo, tiré una caja entera de agendas. ¿Se acuerdan cuando eramos adolescentes que teníamos en nuestras agendas dibujos, frases, que escríbiamos día a día lo que hacíamos, etc.? Yo tenía guardada todas mis agendas desde 1989. Imaginense. Me costó mucho desacerme de ellas porque ahí tenía muchísimos recuerdos. Pero negocié conmigo misma y tiré

También todas las anteriores al 2000. Pero de esa fecha en más tuve muy pocas agendas, así que no quedaron tantas guardadas.

Los trabajos de la facultad. Tenía todos los trabajos, sean los prácticos que hacíamos durante el año, como los finales. Imaginense en 4 años de facultad todos los que tenía. Ahora salvo algunos que fueron muy importantes, que representarán el 1%, el resto fue al tacho.

Y ahora, año a año, hago una gran limpieza en casa. Pero siempre que llega la hora una se pregunta qué guardar y qué tirar. Hay cosas que cuestan más y otras menos, pero la idea es empezar el año con menos cosas; sin aquellas cosas que no sirven, que sólo juntan mugre, o con ropa que no usamos, sigue en nuestro placard y sabemos con otra persona le va a dar más uso que nosotros.
¿Ustedes guardan o tiran?

Besos.