lunes, 30 de mayo de 2011

Fobia Social: querer y no poder

Hoy les dejo un artículo muy interesante que escribió mi madre.

Por Patricia Gubbay de Hanono
Hay una canción que dice que para estar en el cielo no es preciso morir. Yo agregaría que para estar en el infierno tampoco. El miedo intenso y continuado a lo largo de muchos años puede ser parecido a vivir en el peor de los mundos. Cuando esta emoción tiene que ver con tenerles miedo a los otros la sensación es mucho peor aun.
No es lo mismo evitar situaciones sociales, que evitar el contacto con los perros o renunciar a viajar en avión. El mundo está lleno de gente y para vivir hay que interactuar con ellas. Si salimos a la calle a comprar pan, si vamos al colegio o a la facultad, si alguien cumple años y estamos invitados, si se arman grupos para estudiar, o en otra cantidad de situaciones, otras personas están siempre presentes.
Las sensaciones que aparecen (y digo aparecen porque no se pueden controlar ni suprimir) en el cuerpo cuando el miedo es intenso, son muy difíciles de tolerar. El corazón comienza a latir cada vez más rápido, la sensación de falta de aire, la sudoración, el enrojecimiento de las mejillas, la aparición de manchas coloradas en el cuello y el escote y a veces hasta mareos y temblequeo en las piernas, son los síntomas que se desencadenan cada vez que se debe afrontar alguna situación social. Las pensamientos que invaden la mente son del estilo de: qué van a pensar de mi, van a pensar que soy un idiota, un inútil, un tonto, no sirvo para nada, etc.,
Aislarse, esconderse, poner excusas, sufrir en silencio son solo algunas de las conductas que eligen estas personas para escapar del calvario. Sin embargo hay algunos que deciden afrontar aquello que les causa temor pero con un costo emocional muy alto.
Si tienen que presentarse a un examen oral o tienen que hablar en una reunión de trabajo lo hacen sobreponiéndose al pánico que les causa pensar que se van a quedar paralizados sin ser capaces de pronunciar una sílaba o que todos se van a dar cuenta de lo que les pasa y se van a reír de ellos a carcajadas delante de ellos o a sus espaldas.
Nadie puede imaginarse el sufrimiento de quien padece este trastorno. Quieren tener una vida normal salir a comer con amigos, concertar una cita con otra persona, ir a algún curso, o simplemente acercarse a alguien en la vía publica para preguntar por alguna calle. Nada de esto es posible en el mundo del fóbico social. Lo que todos hacemos con tanta naturalidad para ellos es una hazaña increíble. Quieren pero no pueden. Algunos allegados creen que no hacen los suficientes esfuerzos para superar el problema. No entienden, porque el miedo es irracional.
No todos los fóbicos sociales son iguales. Hay algunos que no se animan a hablar en público o sea no pueden dar exámenes orales. Prefieren no presentarse o pararse frente a una pregunta del profesor y decir que no estudiaron cuando en realidad están evitando las sensaciones que aparecerán si se quedan algún tiempo en la escena. Otros tienen miedo a relacionarse con el sexo opuesto. No van a fiestas ni a bares ni a reuniones donde haya gente desconocida. Como consecuencia no tienen pareja y miran a sus pares pensando que nunca van a poder tener, ni sentir lo que ellos tienen y sienten.
Muchos arrastran el problema desde la infancia otros empiezan a registrar el problema en la adolescencia. La adolescencia se les pasa y los primeros años de la juventud también. Cuando están por llegar a los 30 muchos toman conciencia que de seguir así no van a poder ser parte de nada, que van a estar condenados a la soledad y al sufrimiento o a lo sumo van a seguir con relaciones virtuales a través de la computadora, que son las únicas que pueden entablar sin que aparezcan los síntomas. Muchos participan de foros donde hablan con otros que tiene el mismo problema. Es una manera de no sentirse solos, ni prisioneros del destino.
Afortunadamente hoy en día pueden informarse y buscar ayuda a través de Internet. Muchos buscan ayuda profesional y la encuentran. Pero todavía falta la peor parte. Tienen que llamar concertar una entrevista y más tarde cuando llegue el día de la cita no echarse atrás y asistir. Todo ese proceso esta plagado de idas y vueltas que muchas veces se logran superar.
Hémera, centro de estudios para el estrés y la ansiedad, aparece como una de las alternativas para tratar el problema. Nuestra propuesta es original ya que integramos técnicas de la terapia cognitiva comportamental con las técnicas actorales. La terapia se realiza en grupo de hasta 8 personas.
Aquellos que asisten aprenden a soltar el cuerpo, la voz, a ocupar un lugar en el mundo sin el temor de ser juzgados y condenados por las otras personas con quienes se comparte la vida. Éstas dejan de ser tribunales que condenan y se transforman en personas con las cuales se pasa a tener una relación de igualdad. Los síntomas dejan de ser tan intensos para transformarse en sensaciones tolerables y conocidas. Siendo el miedo la resultante entre una amenaza y los recursos que se tiene para afrontarla, cuanto más recursos se tienen menor es la amenaza y cuanto menor es la amenaza menores son los síntomas que, en definitiva, son solo respuestas a una situación interpretada como peligrosa.
Como coordinadora del taller de fobia social de nuestro centro, es muy gratificante para mi ver al final del proceso terapéutico cómo personas que acuden con una pequeña esperanza logran revertir una situación que los ha tenido prisioneros durante mucho tiempo. Recuperan así la posibilidad de estar en el mundo con sus semejantes sin experimentar tanto sufrimiento y pudiendo ser parte de un todo que los contiene y los estimula a participar de situaciones que antes hubieran sido impensadas para ellos.

La licenciada Patricia Gubbay de Hanono es directora de Hémera. info@hemera.com.ar www.hemera.com.ar

domingo, 6 de marzo de 2011

Workshop de Fotografía de Fauna - Sabado 12 de marzo de 9 a 19 hs.

Con almuerzo en el Zoo y cierre con mateada de campo en un lugar exclusivo del Zoo porteño.Dictado por Laura Gravino y Edu Scanegatta."El Zoo exclusivo en 1 jornada intensiva de Fotografía"Trabajo de campo, contacto directo con animales, ingreso a recintos exclusivos, introducción a iluminación en estudio y macrofotografía.
Si querés estar muy cerca, frente a frente con los animales, cámara de por medio y aprender las técnicas específicas de la fotografía de fauna, el Zoo es el espacio ideal para lograrlo.Ésta vez también montamos un estudio fotográfico para trabajar en macro reptiles.El Workshop de Fotografía se caracteriza, por su dinamismo y su trabajo de campo, mediante un recorrido especialmente establecido por el Zoo de Buenos Aires y con un asesoramiento personalizado según el nivel de cada participante. Las actividades se realizan en un marco protegido y acompañados de cuidadores especializados de cada área, pudiendo ingresar a circuitos exclusivos.Comenzaremos el recorrido fotográfico por Felinario: leona y su crías, tigres de bengala, tigres blancos y yaguretés. Siguiedo por la sabana africana: donde trabajaremos con las jirafas, cebras, rinocerontes e hipopótamos.Viajaremos en barco a la isla de los lémures; una gran experiencia tener tan cerca a estos animales. A través de la lente, conoceremos sus conductas y comportamientos. Después de trabajar con los mamíferos, pasaremos al mundo de las aves: visitaremos el área de rapaces, donde fotografiaremos, águilas coronadas, jotes real, lechuzas del campanario, búhos y asistiremos en forma exclusiva a ejercicios de vuelo, donde personal especializado los entrena sistemáticamente para mantenerlos en estado.Ingresamos a un circuito exclusivo en serpentario, trabajando con tortugas, boas y lagartos.Seguiremos por el Lago Darwin, excelente ambiente donde conviven flamencos, coipos y diversa variedad de aves.Realizaremos avistajes de garzas y ejercicios de vuelo.Finalizaremos en oso polar buceando, oso pardo, oso de anteojos y elefantes, trabajando texturas y velocidad.Este circuito esta sujeto a condiciones de los animales y puede ser cambiado. Pero SIEMPRE tratamos de darles toda la imagen bien cerca.Trabajamos con el area de enriquecimiento ambiental del Zoo.
Se suspende por lluvia y se reprograma para el sábado siguiente.*Curso presencial. Única clase intensiva elSábado 12 de marzo. República de la India 3000. De 9 a 19hs.Incluye almuerzo dentro del Zoo.* Se entregan certificados de asistencia.* Inscripción previa y pago: Av Sarmiento 2827 de 10 a 17 hs.scincunegui@zoobuenosaires.com.arzoofoto@yahoo.com.ar
Tel: 4011-9999Cupos limitados!
Costo: $250.- (tarjeta de crédito)
Los esperamos!!Laura y Eduardo. 1535822229

sábado, 1 de enero de 2011

Termina un año y empieza otro

Y llegamos a fin de año. Quiero agradecerles que me hayan acompañado durante el 2010.
Como dije el primer día presentía que el 2010 iba a ser muy especial, y a su manera lo fue, pero no he logrado todo lo que quería. Para eso comienza un nuevo año, en que renuevo mis deseos y vuelvo a apostar por ellos.
Espero que cuando hicieron el balance del año les haya dado positivo, y que el 2011 también lleguen al mismo resultado. Recuerden que siempre hay que seguir intentando, insistiendo, y perseverar en lo que se quiere hasta que se logre, hasta que se cumpla.

¡FELIZ AÑO! Mis mejores deseos para todos.

Besos.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Navidad

Llegó la Noche Buena. Muchas familias y amigos se reunen a festejarla. Alguien prepara la casa y una rica cena para agasajar a sus seres queridos. Los chicos esperan ansiosos a Papá Noel y los adultos también; porque aunque no creen en el panzón, igual quieren recibir sus regalos.
Todo los ambientes son festivos, alegres, como dice la canción "Love is in the air" (el amor está en el aire).

Espero que todos tengan una linda Noche Buena y una Feliz Navidad junto a sus seres queridos. Que reciban aquellos regalos que deseaban y que disfruten, disfruten y disfruten. Porque eso es lo importante.

Besos,

viernes, 10 de diciembre de 2010

Un año más

Hoy cumplo 35 años y creo que nunca estuve tan feliz de cumplirlos. No puedo decir que tengo todos mis deseos cumplidos y que no podría pedir más, pero tengo muchísimas cosas por las que soy feliz y sigo empecinada para lograr todas las cosas que quiero.
Durante este año conocí a personas que quiero mucho y con las que compartí momentos de felicidad y con las que espero seguir compartiéndolos por muchos años. Y no sólo eso, sino que aprendí varias cosas de ellos, y me prestaron una "oreja" cuando la necesité. Algunos me han halagado como nunca y me hicieron sentir valorada y reconocida. Por todo eso: ¡Gracias!
Fue un año de muchas cosas, tantas que se me hizo eterno, pero ya pasé de los 34 a los 35, y aunque recién pasó un día, sentí como si hubiera vuelto a nacer. Bueno, quizá exageré un poco, pero sí es verdad que me levanté feliz, con la energía como renovada, y con muchas ganas de salir adelante.
¿Festejos? Sí, claro. Festejé con mi familia, que me hicieron unos regalos increíbles y me falta otro festejo que está por venir. Uno pequeño, con aquellas personas que quiero, y de las que hablé anteriormente.
Así que hoy, estrenando mis 35 años me voy a dormir feliz.

Besos,