viernes, 10 de junio de 2011

11 de Junio - Día del Vecino

En una nada casual coincidencia con el “Día de la Ciudad de Buenos Aires”, el entonces Gobierno de la ciudad instauró esta fecha para celebrar, además, el “Día del Vecino”, jornada creada el 24 de junio de 1959 (ordenanza 15.201 B.M. 11.124) y que tiene, parece ser, un alcance nacional.

El “Día del Vecino” fue instituido por Romeo Raffo Bontá, quien desde la Asociación Vecinal de Villa del Parque, promovió cada año el festejo del Día del Vecino evocando el aniversario de la segunda fundación de la ciudad de Buenos Aires el 11 de junio.

Es un buen día para saludar a esas personas que viven a una puerta de nosotros. Si no los conocemos, para conocerlos, y sino para simplemente desearles feliz día.
Ellos están siempre ahí, aunque no los conozcamos, de alguna manera nos cruzamos con un "hola", y a través del tiempo vamos viendo como crecen, como cambian sus vidas. Otras veces se van y vienen otros vecinos y los extrañamos. A veces los odiamos cuando hacen mucho ruido. Otras cuando llegamos al pasillo de casa y sentimos ese rico olorcito a comida recién hecha y deseamos que nos inviten con un poquito . . .

Claro que hay vecinos y vecinos, pero son los que viven al lado nuestro, son los que están ahí, con los que de alguna manera convivimos. Así que mañana saludemoslos y digamosles simplemente "¡Feliz Día!".

Besos.

Dedico esta entrada a Norma, que me mandó un hermoso mail.

Día de la Reafirmación de los Derechos Argentinos sobre las Islas Malvinas, Islas del Atlántico Sur y Sector Antártico

En homenaje a la fecha les dejo una poesía de José Pedroni

Las Malvina
de
José Pedroni

Tiene las alas salpicadas de islotes
Es nuestra bella del mar.
La Patria la contempla desde la costa madre
con un dolor que no se va.

Tiene las alas llenas de lunares,
lobo roquero es su guardián.
La patria la contempla. Es un ángel sin sueño
la patria junto al mar.

Tiene el pecho de ave sobre la honda helada.
Ave caída es su igual.
El agua se levanta entre sus alas.
Quiere y no puede volar.

El pingüino la vela. La gaviota le trae
cartas de libertad.
Ella tiene sus ojos en sus canales fríos.
Ella está triste de esperar.

Como a mujer robada le quitaron el nombre:
lo arrojaron al mar.
Le dieron otro para que olvidara,
que ella no sabe pronunciar.

El viento es suyo; el horizonte es suyo.
Sola, no quiere más.
sabe que un día volverá su hombre
con la bandera y el cantar.

Cautiva está y callada. Ella es la prisionera
que no pide ni da.
Su correo de amor es el ave que emigra.
La nieve que cae es su reloj de sal.

Hasta que el barco patrio no ancle entre sus alas,
ella se llama Soledad.

lunes, 30 de mayo de 2011

Fobia Social: querer y no poder

Hoy les dejo un artículo muy interesante que escribió mi madre.

Por Patricia Gubbay de Hanono
Hay una canción que dice que para estar en el cielo no es preciso morir. Yo agregaría que para estar en el infierno tampoco. El miedo intenso y continuado a lo largo de muchos años puede ser parecido a vivir en el peor de los mundos. Cuando esta emoción tiene que ver con tenerles miedo a los otros la sensación es mucho peor aun.
No es lo mismo evitar situaciones sociales, que evitar el contacto con los perros o renunciar a viajar en avión. El mundo está lleno de gente y para vivir hay que interactuar con ellas. Si salimos a la calle a comprar pan, si vamos al colegio o a la facultad, si alguien cumple años y estamos invitados, si se arman grupos para estudiar, o en otra cantidad de situaciones, otras personas están siempre presentes.
Las sensaciones que aparecen (y digo aparecen porque no se pueden controlar ni suprimir) en el cuerpo cuando el miedo es intenso, son muy difíciles de tolerar. El corazón comienza a latir cada vez más rápido, la sensación de falta de aire, la sudoración, el enrojecimiento de las mejillas, la aparición de manchas coloradas en el cuello y el escote y a veces hasta mareos y temblequeo en las piernas, son los síntomas que se desencadenan cada vez que se debe afrontar alguna situación social. Las pensamientos que invaden la mente son del estilo de: qué van a pensar de mi, van a pensar que soy un idiota, un inútil, un tonto, no sirvo para nada, etc.,
Aislarse, esconderse, poner excusas, sufrir en silencio son solo algunas de las conductas que eligen estas personas para escapar del calvario. Sin embargo hay algunos que deciden afrontar aquello que les causa temor pero con un costo emocional muy alto.
Si tienen que presentarse a un examen oral o tienen que hablar en una reunión de trabajo lo hacen sobreponiéndose al pánico que les causa pensar que se van a quedar paralizados sin ser capaces de pronunciar una sílaba o que todos se van a dar cuenta de lo que les pasa y se van a reír de ellos a carcajadas delante de ellos o a sus espaldas.
Nadie puede imaginarse el sufrimiento de quien padece este trastorno. Quieren tener una vida normal salir a comer con amigos, concertar una cita con otra persona, ir a algún curso, o simplemente acercarse a alguien en la vía publica para preguntar por alguna calle. Nada de esto es posible en el mundo del fóbico social. Lo que todos hacemos con tanta naturalidad para ellos es una hazaña increíble. Quieren pero no pueden. Algunos allegados creen que no hacen los suficientes esfuerzos para superar el problema. No entienden, porque el miedo es irracional.
No todos los fóbicos sociales son iguales. Hay algunos que no se animan a hablar en público o sea no pueden dar exámenes orales. Prefieren no presentarse o pararse frente a una pregunta del profesor y decir que no estudiaron cuando en realidad están evitando las sensaciones que aparecerán si se quedan algún tiempo en la escena. Otros tienen miedo a relacionarse con el sexo opuesto. No van a fiestas ni a bares ni a reuniones donde haya gente desconocida. Como consecuencia no tienen pareja y miran a sus pares pensando que nunca van a poder tener, ni sentir lo que ellos tienen y sienten.
Muchos arrastran el problema desde la infancia otros empiezan a registrar el problema en la adolescencia. La adolescencia se les pasa y los primeros años de la juventud también. Cuando están por llegar a los 30 muchos toman conciencia que de seguir así no van a poder ser parte de nada, que van a estar condenados a la soledad y al sufrimiento o a lo sumo van a seguir con relaciones virtuales a través de la computadora, que son las únicas que pueden entablar sin que aparezcan los síntomas. Muchos participan de foros donde hablan con otros que tiene el mismo problema. Es una manera de no sentirse solos, ni prisioneros del destino.
Afortunadamente hoy en día pueden informarse y buscar ayuda a través de Internet. Muchos buscan ayuda profesional y la encuentran. Pero todavía falta la peor parte. Tienen que llamar concertar una entrevista y más tarde cuando llegue el día de la cita no echarse atrás y asistir. Todo ese proceso esta plagado de idas y vueltas que muchas veces se logran superar.
Hémera, centro de estudios para el estrés y la ansiedad, aparece como una de las alternativas para tratar el problema. Nuestra propuesta es original ya que integramos técnicas de la terapia cognitiva comportamental con las técnicas actorales. La terapia se realiza en grupo de hasta 8 personas.
Aquellos que asisten aprenden a soltar el cuerpo, la voz, a ocupar un lugar en el mundo sin el temor de ser juzgados y condenados por las otras personas con quienes se comparte la vida. Éstas dejan de ser tribunales que condenan y se transforman en personas con las cuales se pasa a tener una relación de igualdad. Los síntomas dejan de ser tan intensos para transformarse en sensaciones tolerables y conocidas. Siendo el miedo la resultante entre una amenaza y los recursos que se tiene para afrontarla, cuanto más recursos se tienen menor es la amenaza y cuanto menor es la amenaza menores son los síntomas que, en definitiva, son solo respuestas a una situación interpretada como peligrosa.
Como coordinadora del taller de fobia social de nuestro centro, es muy gratificante para mi ver al final del proceso terapéutico cómo personas que acuden con una pequeña esperanza logran revertir una situación que los ha tenido prisioneros durante mucho tiempo. Recuperan así la posibilidad de estar en el mundo con sus semejantes sin experimentar tanto sufrimiento y pudiendo ser parte de un todo que los contiene y los estimula a participar de situaciones que antes hubieran sido impensadas para ellos.

La licenciada Patricia Gubbay de Hanono es directora de Hémera. info@hemera.com.ar www.hemera.com.ar

domingo, 6 de marzo de 2011

Workshop de Fotografía de Fauna - Sabado 12 de marzo de 9 a 19 hs.

Con almuerzo en el Zoo y cierre con mateada de campo en un lugar exclusivo del Zoo porteño.Dictado por Laura Gravino y Edu Scanegatta."El Zoo exclusivo en 1 jornada intensiva de Fotografía"Trabajo de campo, contacto directo con animales, ingreso a recintos exclusivos, introducción a iluminación en estudio y macrofotografía.
Si querés estar muy cerca, frente a frente con los animales, cámara de por medio y aprender las técnicas específicas de la fotografía de fauna, el Zoo es el espacio ideal para lograrlo.Ésta vez también montamos un estudio fotográfico para trabajar en macro reptiles.El Workshop de Fotografía se caracteriza, por su dinamismo y su trabajo de campo, mediante un recorrido especialmente establecido por el Zoo de Buenos Aires y con un asesoramiento personalizado según el nivel de cada participante. Las actividades se realizan en un marco protegido y acompañados de cuidadores especializados de cada área, pudiendo ingresar a circuitos exclusivos.Comenzaremos el recorrido fotográfico por Felinario: leona y su crías, tigres de bengala, tigres blancos y yaguretés. Siguiedo por la sabana africana: donde trabajaremos con las jirafas, cebras, rinocerontes e hipopótamos.Viajaremos en barco a la isla de los lémures; una gran experiencia tener tan cerca a estos animales. A través de la lente, conoceremos sus conductas y comportamientos. Después de trabajar con los mamíferos, pasaremos al mundo de las aves: visitaremos el área de rapaces, donde fotografiaremos, águilas coronadas, jotes real, lechuzas del campanario, búhos y asistiremos en forma exclusiva a ejercicios de vuelo, donde personal especializado los entrena sistemáticamente para mantenerlos en estado.Ingresamos a un circuito exclusivo en serpentario, trabajando con tortugas, boas y lagartos.Seguiremos por el Lago Darwin, excelente ambiente donde conviven flamencos, coipos y diversa variedad de aves.Realizaremos avistajes de garzas y ejercicios de vuelo.Finalizaremos en oso polar buceando, oso pardo, oso de anteojos y elefantes, trabajando texturas y velocidad.Este circuito esta sujeto a condiciones de los animales y puede ser cambiado. Pero SIEMPRE tratamos de darles toda la imagen bien cerca.Trabajamos con el area de enriquecimiento ambiental del Zoo.
Se suspende por lluvia y se reprograma para el sábado siguiente.*Curso presencial. Única clase intensiva elSábado 12 de marzo. República de la India 3000. De 9 a 19hs.Incluye almuerzo dentro del Zoo.* Se entregan certificados de asistencia.* Inscripción previa y pago: Av Sarmiento 2827 de 10 a 17 hs.scincunegui@zoobuenosaires.com.arzoofoto@yahoo.com.ar
Tel: 4011-9999Cupos limitados!
Costo: $250.- (tarjeta de crédito)
Los esperamos!!Laura y Eduardo. 1535822229

sábado, 1 de enero de 2011

Termina un año y empieza otro

Y llegamos a fin de año. Quiero agradecerles que me hayan acompañado durante el 2010.
Como dije el primer día presentía que el 2010 iba a ser muy especial, y a su manera lo fue, pero no he logrado todo lo que quería. Para eso comienza un nuevo año, en que renuevo mis deseos y vuelvo a apostar por ellos.
Espero que cuando hicieron el balance del año les haya dado positivo, y que el 2011 también lleguen al mismo resultado. Recuerden que siempre hay que seguir intentando, insistiendo, y perseverar en lo que se quiere hasta que se logre, hasta que se cumpla.

¡FELIZ AÑO! Mis mejores deseos para todos.

Besos.